Cómo reconocer las contracciones durante el embarazo y el parto

Las contracciones son el resultado fisiológico de una acción involuntaria del útero, donde la hormona oxitocina es la encargada de estimular las células musculares que se encuentran en el mismo.

Durante el embarazo los niveles de oxitocina aumentan y alcanzan su máximo en la dilatación ya que las contracciones se van haciendo cada vez más intensas para que el cuello del útero se acorte y se pueda dilatar.

Pero estas contracciones no solamente ocurren durante el parto ya que posteriormente, cuando la mamá ha dado a luz, éstas continúan su labor para que se pierda la menor cantidad de sangre posible a la hora de expulsar la placenta. El resto de contracciones postparto son síntomas de que el útero va recuperando su forma poco a poco.

¿Y si tengo contracciones en el primer trimestre del embarazo?

No te preocupes, es algo normal. El útero va a iniciar su expansión para poder alojar a tu bebé, por lo que las células musculares se estimulan, aunque no de una forma tan severa como antes del parto.



Las contracciones para el primer trimestre deberán ser ocasionales, meramente puntuales y sin dolor, y si lo hay, esté será leve. También es normal padecerlo si se realiza demasiado ejercicio físico.

Cuando estas contracciones del primer trimestre se alargan, el dolor es muy parecido al dolor menstrual o se dan con bastante frecuencia, pueden ser una señal de alerta para acudir al médico, sobretodo si existe pérdidas de sangre.

¿Cómo son las contracciones para el segundo trimestre?

Si siguen como las del primer trimestre, y son de carácter ocasional, no hay que alarmarse. Si que es verdad que los movimientos del feto a partir de la semana 20 pueden hacer que la musculatura uterina se estimule y como resultado origine contracciones pero casi sin dolor. Estas señales, más que indicar algo peligroso, son un síntoma positivo puesto que son la prueba de que nuestro bebé está presente.

También existen contracciones que van desde la semana 12 hasta la 25, y aunque puedan confundirse con las anteriores, no son más que contracciones debidas a el ascenso del útero, que llegará a la altura del ombligo y por eso se sienten por el abdomen inferior.

Al igual que para el primer trimestre, si las contracciones en este período son regulares y su presencia es frecuente acompañadas de dolor intenso, entonces hay que ir al ginecólogo para que pueda realizar una exploración y determinar si el embarazo sigue su curso normal.

El tercer trimestre: las contracciones se intensifican

Cada mujer es un mundo diferente, pero sí que es cierto que en este período las contracciones son más frecuentes, entre 3 y 5 veces al día y su duración también, alcanzando incluso los 9 y 10 segundos.

La diferencia radica en que éstas no son dolorosas, sino más bien la sensación que se tiene es la de que se "está estirando la barriga", como una dilatación del abdomen.

Es a partir de la semana 36 o 37 que la actividad del útero empieza a hacerse más frecuenta e intensa. Ahora, no solamente aparecen cuando se realiza cualquier actividad diaria, sino que pueden tener lugar cuando la madre está en reposo, sin hacer nada.

Esta es la señal inequívoca de que el útero comienza su modificación, y para ello las células musculares contraen el útero de forma más seguida para iniciar la dilatación. Pasamos de 3 a 5 veces al día a una actividad de 6 a 10 contracciones al día. No son molestas pero se notan.

Ahora bien, los días anteriores al parto las contracciones aumentan su frecuencia aún más (más de 10 contracciones al día). Éstas pueden ser dolorosas y si ocurren con demasiada anterioridad pueden ser sinónimos de que algo no está en su sitio o incluso que pueda haber una infección vaginal que provoca más contracciones uterinas de la cuenta. En esta ocasión, el dolor aumenta unos grados en la escala de dolor, tanto si son contracciones de curso normal como si provienen de alguna patología, aunque esto último puede diferir según la mujer.

¿Qué contracciones indican el parto y que el bebé está a punto de nacer?

Se considera fase prodrómica aquella en la que se elimina el tapón mucoso, que es una especie de gelatina que proviene del canal vaginal y sirve de aislante y protector del ambiente creado en el útero durante estos 9 meses. En esta fase también se da la acción de "romper aguas" donde sale el líquido amniótico en el cuál estaba inmerso el bebé, y por último y no menos importante,  se inician las verdaderas contracciones del parto.

Estas contracciones entran dentro de la fase activa, y son las más características del parto anunciando el final del embarazo y el inicio de una nueva vida. La oxitocina alcanza una concentración máxima, y las contracciones empiezan a subir en frecuencia, intensidad y dolor.

La estimulación, y a su vez contracción uterina se da entre 2-3 cada 10 minutos, pero llegando a una duración que pueden alcanzar perfectamente los 40 y 60 segundos. El dolor es molesto e intenso y se siente no solamente bajo el viente, sino también en la región lumbosacra (por debajo de los riñones).

Estas contracciones son vitales y necesarias porque ayudan a que el bebé inicie su descenso para nacer.

  1. author

    Arancha2 años ago

    Muy interesante el post y muy útil. Cuando se acerca el parto no siempre sabemos identificarlo.

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