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El primer día con mi bebé, ¿qué hacemos?
Escrito por InfoEmbarazo en Bebe, Lactancia
Tags: alimentación recien nacido, cordon umbilical, erupto del bebé, nacimiento normal, primer dia de parto
Tras un nacimiento normal, el recién nacido se entrega a sus padres puesto que el contacto físico establece los primeros vínculos. Desde ese preciso instante y si la madre lo desea, la lactancia ya puede iniciarse, sino el bebé reclamará su comida a las 4 horas aproximadamente tras su nacimiento. En el hospital, los padres asearán al bebé, lo vestirán, lo alimentarán y estarán muy atentos a sus movimientos y los sonidos que emita.
Tras 24h se quita la pinza que sujeta el cordón umbilical y se recomienda dar toques en el muñón con una solución alcohólica con el objetivo de favorecer la cicatrización y evitar posibles infecciones. El muñón se caerá por si solo en un par de semanas e incluso antes.
También se observarán erupciones cutáneas por el cuerpo que suelen aparecer debido al roce de la primera ropa. Esto no es ningún problema y no necesita tratamiento alguno. Desaparecerán por sí solas, aunque muchas madres creen que si aplican talco, jabones con perfume o lociones específicas las erupciones mejorarán. Esto no es así, aún peor porque tienden a provocar más erupción.
La primera orina vendrá cargadas de uratos por lo que será muy concentrada y en algunos casos deja el pañol de un color rosado. Si el bebé no orina durante las primeras 24h debe consultarse cuanto antes al médico (los niños suelen tardar más que las niñas). Asímismo, también defecará en las primeras 24h, siendo la deposición de un color verdoso oscuro casi negro. Será una especie de sustancia pegajosa que, a veces, impide evacuar al bebé y le genera un tapón que debe tratarse con enemas suaves.
Tras unos días en word1, la piel se descama y se seca en los tobillos y en la zona de las muñecas. Otra de las recomiendaciones que se hace a los padres es que al alimentarse, el bebé también traga aire y a veces es incapaz de eruptar por lo que éste debe colocarse reclinado contra el pecho y darle unas palmaditas en la espalda. Esta postura y la palmadita provocarán un presión en el bebé que le ayuda a eruptar (puede salir leche;no se considera vómito).
Uso adecuado del chupete y malos hábitos del bebé
Escrito por InfoEmbarazo en Bebe, Lactancia
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Antes del nacimiento del primer hijo, la madre se prepara con una gran lista de materiales y complementos impresos en la hoja que le suministra el hospital o la clínica. Uno de estos primeros objetos con los que el bebé tomará contacto nada más nacer junto con los pañales y el biberón, es el chupete. Pero,¿cuál es la función exacta del chupete?¿por qué ahora hay gran diversidad de chupetes?¿cómo y por qué debemos usar el chupete?
Para empezar, cabe decir que el bebé cuando nace se mueve y se dirige por puro instinto, con lo que la acción de succionar para alimentarse estará presente todo el tiempo. La succión es un reflejo de alimentación natural a través del pecho de la madre, de la cuál se extrae leche de la glándula mamaria mediante un movimiento muscular que, en la mayoría de las ocasiones, llega a producir cansancio tanto al bebé como a la madre.
El biberón no deja de ser la “teta cómoda”, donde la alimentación para el bebé va a ser menos costosa pero que puede dejar insatisfecho el instinto de succión del recién nacido. También, si se agrandan los orificios de la tetina provoca que el bebé se alimente más deprisa, y el poco esfuerzo que ya realizaba para succionar queda anulado poco a poco.
Por eso, el objetivo del chupete es mantener el reflejo de succión que ha quedado insatisfecho tras la alimentación con el biberón y que hace que el pequeño se canse gracias al trabajo de sus músculos mandibulares originando el sueño y su descanso.
Existen muchas ocasiones en el que el niño no tiene necesidad ni reclama su chupete, por lo que no es necesario obligarle a usarlo. Sabemos que la comunicación con ellos es gesticular y a través de ruidos y gritos, pero con el tiempo aprendemos a diferenciarlos. El chupete no es el instrumento “calla-niño”, cuidado.
Cuando un bebé reclama su chupete, suelen recomendarse los chupetes fisiológicos. Éstos son más planos que los habituales y permiten el desarrollo maxilar sin ningún efecto adverso para ellos. Su aceptación dependerá de la forma y el tamaño de la tetina, por lo que si el niño rechaza contínuamente la tetina, ésta debe cambiarse. No es simple gusto, sino que jugamos con su salud bucal y su futuro desarrollo aunque no lo parezca.
Otros casos para los que se usa el chupete son los que el niño se lleva el pulgar a la boca como costumbre y succiona el dedo como si fuese el chupete o la pipa. Debemos insistir en que el bebé deje esa manía puesto que es más difícil que la retirada del propio chupete y el niño puede llegar a la preadolescencia con su reflejo del dedo, además de esconderse y realizarlo en la intimidad porque ya sabe que esa conducta no es adecuada. Por otra parte, existe un hábito menos frecuente que los padres deben detectar a tiempo que es la succión de la lengua. Algunos niños que se succionan el dedo, pueden succionarse más tarde la lengua dando la sensación a los padres que el hábito del dedo ya ha desaparecido.
Otro problema, bastante nocivo para la dentadura del infante es mojar el chupete con cualquier sustancia azucarada como la miel o la leche. Este comportamiento deriva más de los padres novatos o la trasmisión de viejas costumbres que del propio bebé, por lo que su cesión puede ser más fácil.
¿Cuándo debe dejarse el chupete? No hay un tiempo definido para esto pero la recomendación médica es que a partir de los 2 años el chupete ya es innecesario, y es más, puede resultar perjudicial como son las típicas deformaciones de la mordida abierta anterior, el avance de los incisivos superiores, las arcadas dentarias y otras alteraciones. Un ejemplo claro de ello, es que el niño no puede morder una loncha de jamón porque sus dientes inferiores no contactan con los superiores. Esto afectará al crecimiento facial dándole unas características únicas al rostro del niño.
En la actualidad, las correciones con ortodoncia han aumentado muchísimo puesto que son la primera ayuda para “reconstruir” la zona afectada y una alternativa potente a abandonar cualquier tipo de hábito. En niños de corta de edad y sin hábitos muy marcados, estamos a tiempo de prevenir la ortodoncia simplemente modificando el chupete. Su modificación (puede consultar con su pediatra) provocará que el niño ya no sienta satisfacción con él y deje de utilizarlo.
Si los niños ya son mayores y los hábitos si que están marcados, su deformación será mayor y la ortodoncia requerirá aparatos fijos o móviles para corregir la zona y volver a las dimensiones correctas. Por ello, se recomienda que a partir de los dos años se visite a un especialista para realizar un primer exámen dentofacial y prevenir futuras malformaciones que, seguramente serán más costosas en un futuro.

Parece que todo son dudas antes del embarazo, aunque realmente tras el parto existen muchas cuestiones que las madres que tienen su primor hijo también se plantean. 







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