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Después del partoParece que todo son dudas antes del embarazo, aunque realmente tras el parto existen muchas cuestiones que las madres que tienen su primor hijo también se plantean.

Tras el parto, la madre puede levantarse antes de veinticuatro horas aunque debe hacerlo bajo vigilancia y con mucha precaución puesto que está débil y puede sufrir mareos. Realmente, la madre acudirá antes de 24h puesto que debe orinar entre las dos o cuatro horas ya que notará incomodidad en la vejiga. Así, con el vaciado de la vejiga, el útero puede involucionar de forma correcta. En cuanto a la higiene personal, las duchas deben ser muy cortas para evitar el contacto prolongado con la cicatriz.

Al segundo o tercer día, si no hay complicaciones, la madre puede volver a word1 y comenzará a percibir cambios en su morfología. Primeramente, el útero tiene una herida provocada por la placenta que da lugar a los conocidos loquios, que son sustancias rojas o amarillentas resultado de secreciones y tejidos varios. Es normal que exista sangrado entonces, aunque éste debe desaparecer al cabo del mes o a la quinta semana. Las compresas de algodón serán el elemento principal de esta fase y van a cambiarse frecuentemente. No hay que esperar a que ya estén muy húmedas.

La herida debe lavarse con agua y jabón. El jabón debe ser neutro, por ejemplo el de coco u otro indicado para tal fin. Debe repetirse esta operación almenos dos veces al día, además de utilizar para secar la herida una gasa estéril. Para secarla correctamente no es necesario arrastrarla, basta con dar toques como cuando curamos una herida en nuestra vida diaria. La dirección de secado debe ser desde delante hacia atrás. Siguiendo estos consejos, en dos semanas los puntos tendrían que absorberse sin problema. Si el sangrado ha sido muy abundante ylos análisis delatan una anemía, es posible que continúes con los suplementos de hierro que ya tomabas antes del embarazo.

Si durante este proceso notas mal olor, te duele, hinchazón o te sale un morado o hematoma, consulta a tu ginecólogo o médico de cabecera ya que esto es sinónimo de infección en la mayoría de los casos.

Ahora bien, el útero involuciona y vuelve a su normalidad por lo que la presión que hacía sobre el ano comienza a desvanecerse y como consecuencia de ello, las hemorroides desaparecerán progesivamente. Por otra parte, las musculatura de la vejiga estará muy floja y es normal que la madre no sea capaz de retener correctamente la orina y se produzcan escapes. Para que no llegue a producirse una incontinencia urinaria derivada del parto, tu médico te recomendará realizar una serie de ejercicios que consiste en contraer la zona durante unos segundos y repetir la operación varias veces al día. Otros ejercicios suplementarios serán los que activen la zona abdominal, ejercicios sobre la musculatura de la pelvis, también llamados ejercicios de Kegel.

¿Qué más cosas me sucederán? Evidentemente, entre el tercer y quinto día tras el parto, el pecho se congestiona y notarás presión y hormigueo. Hay mujeres que notan pinchazos. Esto es lo que se conoce popularmente como la subida de la leche. Al principio, puedes segregar mucha cantidad pero con el paso de los días esta cantidad se autorregulará. Si, hablamos en anteriores post que tu bebé te pedirá su comida pocas horas después de su nacimiento. Pues bien, no es leche lo que le darás, sino una sustancia del mismo color blanquecino llamada calostro y que contiene los nutrientes y defensas necesarios mientras llega la leche a las mamas también.

¿Y la regla? Si estás dando el pecho, la menstruación te puede volver a los 5 o 6 meses tras el parto. En cambio, si optas por el biberón o no tienes más remedio que dárselo, al cabo del mes o mes y medio la regla volverá a hacer acto de presencia de forma irregular. Un consejo que se da a las madres es que si practican sexo mientras dan el pecho, aunque no haya regla, la mujer puede quedarse embarazada por lo que es necesario tomar precauciones si esto no se desea.

Otros cambios que puedes llegar a notar es una sensación de tristeza, un cansancio contínuo e incluso un cambio psicológico debido a la adaptación al horario de tu nuevo hijo.

Nacimiento del BebéTras un nacimiento normal, el recién nacido se entrega a sus padres puesto que el contacto físico establece los primeros vínculos. Desde ese preciso instante y si la madre lo desea, la lactancia ya puede iniciarse, sino el bebé reclamará su comida a las 4 horas aproximadamente tras su nacimiento. En el hospital, los padres asearán al bebé, lo vestirán, lo alimentarán y estarán muy atentos a sus movimientos y los sonidos que emita.

Tras 24h se quita la pinza que sujeta el cordón umbilical y se recomienda dar toques en el muñón con una solución alcohólica con el objetivo de favorecer la cicatrización y evitar posibles infecciones. El muñón se caerá por si solo en un par de semanas e incluso antes.

También se observarán erupciones cutáneas por el cuerpo que suelen aparecer debido al roce de la primera ropa. Esto no es ningún problema y no necesita tratamiento alguno. Desaparecerán por sí solas, aunque muchas madres creen que si aplican talco, jabones con perfume o lociones específicas las erupciones mejorarán. Esto no es así, aún peor porque tienden a provocar más erupción.

La primera orina vendrá cargadas de uratos por lo que será muy concentrada y en algunos casos deja el pañol de un color rosado. Si el bebé no orina durante las primeras 24h debe consultarse cuanto antes al médico (los niños suelen tardar más que las niñas). Asímismo, también defecará en las primeras 24h, siendo la deposición de un color verdoso oscuro casi negro. Será una especie de sustancia pegajosa que, a veces, impide evacuar al bebé y le genera un tapón que debe tratarse con enemas suaves.

Tras unos días en word1, la piel se descama y se seca en los tobillos y en la zona de las muñecas. Otra de las recomiendaciones que se hace a los padres es que al alimentarse, el bebé también traga aire y a veces es incapaz de eruptar por lo que éste debe colocarse reclinado contra el pecho y darle unas palmaditas en la espalda. Esta postura y la palmadita provocarán un presión en el bebé que le ayuda a eruptar (puede salir leche;no se considera vómito).

Chupete en el Recien Nacido

Antes del nacimiento del primer hijo, la madre se prepara con una gran lista de materiales y complementos impresos en la hoja que le suministra el hospital o la clínica. Uno de estos primeros objetos con los que el bebé tomará contacto nada más nacer junto con los pañales y el biberón, es el chupete. Pero,¿cuál es la función exacta del chupete?¿por qué ahora hay gran diversidad de chupetes?¿cómo y por qué debemos usar el chupete?

Para empezar, cabe decir que el bebé cuando nace se mueve y se dirige por puro instinto, con lo que la acción de succionar para alimentarse estará presente todo el tiempo. La succión es un reflejo de alimentación natural a través del pecho de la madre, de la cuál se extrae leche de la glándula mamaria mediante un movimiento muscular que, en la mayoría de las ocasiones, llega a producir cansancio tanto al bebé como a la madre.

El biberón no deja de ser la “teta cómoda”, donde la alimentación para el bebé va a ser menos costosa pero que puede dejar insatisfecho el instinto de succión del recién nacido. También, si se agrandan los orificios de la tetina provoca que el bebé se alimente más deprisa, y el poco esfuerzo que ya realizaba para succionar queda anulado poco a poco.

Por eso, el objetivo del chupete es mantener el reflejo de succión que ha quedado insatisfecho tras la alimentación con el biberón y que hace que el pequeño se canse gracias al trabajo de sus músculos mandibulares originando el sueño y su descanso.

Existen muchas ocasiones en el que el niño no tiene necesidad ni reclama su chupete, por lo que no es necesario obligarle a usarlo. Sabemos que la comunicación con ellos es gesticular y a través de ruidos y gritos, pero con el tiempo aprendemos a diferenciarlos. El chupete no es el instrumento “calla-niño”, cuidado.

Cuando un bebé reclama su chupete, suelen recomendarse los chupetes fisiológicos. Éstos son más planos que los habituales y permiten el desarrollo maxilar sin ningún efecto adverso para ellos. Su aceptación dependerá de la forma y el tamaño de la tetina, por lo que si el niño rechaza contínuamente la tetina, ésta debe cambiarse. No es simple gusto, sino que jugamos con su salud bucal y su futuro desarrollo aunque no lo parezca.

Otros casos para los que se usa el chupete son los que el niño se lleva el pulgar a la boca como costumbre y succiona el dedo como si fuese el chupete o la pipa. Debemos insistir en que el bebé deje esa manía puesto que es más difícil que la retirada del propio chupete y el niño puede llegar a la preadolescencia con su reflejo del dedo, además de esconderse y realizarlo en la intimidad porque ya sabe que esa conducta no es adecuada. Por otra parte, existe un hábito menos frecuente que los padres deben detectar a tiempo que es la succión de la lengua. Algunos niños que se succionan el dedo, pueden succionarse más tarde la lengua dando la sensación a los padres que el hábito del dedo ya ha desaparecido.

Otro problema, bastante nocivo para la dentadura del infante es mojar el chupete con cualquier sustancia azucarada como la miel o la leche. Este comportamiento deriva más de los padres novatos o la trasmisión de viejas costumbres que del propio bebé, por lo que su cesión puede ser más fácil.

¿Cuándo debe dejarse el chupete? No hay un tiempo definido para esto pero la recomendación médica es que a partir de los 2 años el chupete ya es innecesario, y es más, puede resultar perjudicial como son las típicas deformaciones de la mordida abierta anterior, el avance de los incisivos superiores, las arcadas dentarias y otras alteraciones. Un ejemplo claro de ello, es que el niño no puede morder una loncha de jamón porque sus dientes inferiores no contactan con los superiores. Esto afectará al crecimiento facial dándole unas características únicas al rostro del niño.

En la actualidad, las correciones con ortodoncia han aumentado muchísimo puesto que son la primera ayuda para “reconstruir” la zona afectada y una alternativa potente a abandonar cualquier tipo de hábito. En niños de corta de edad y sin hábitos muy marcados, estamos a tiempo de prevenir la ortodoncia simplemente modificando el chupete. Su modificación (puede consultar con su pediatra) provocará que el niño ya no sienta satisfacción con él y deje de utilizarlo.

Si los niños ya son mayores y los hábitos si que están marcados, su deformación será mayor y la ortodoncia requerirá aparatos fijos o móviles para corregir la zona y volver a las dimensiones correctas. Por ello, se recomienda que a partir de los dos años se visite a un especialista para realizar un primer exámen dentofacial y prevenir futuras malformaciones que, seguramente serán más costosas en un futuro.

Toda molestia persistente o síntoma de enfermedad tal como un simple resfriado o una reacción alérgica debe ser consultado con el médico. A veces, se dan problemas de carácter leve que pueden ser solventados (o almenos, alívian) mediante infunsiones, preparados para el bebé u otra presentación derivada de extractos de plantas. Pero, ¿cuáles son las plantas que están recomendadas tanto para la madre como para el bebé? Dolor de estómago, molestia digestiva y gases: Las plantas que suelen utlizarse son manzanilla, menta, aníss verde, hinojo y la melisa. Tos, Congestión nasal y sintomatología del resfriado común: Las planta que suelen utlizarse son el tomillao, sáuco, tila, malava e hinojo. Nervios y Dificultad para Dormir: Las plantas que suelen utilizarse son la melisa, pasiflora, flores de azahar, rooibos y la tila. Estreñimiento: Suelen ser extractos de ciruela, kiwi o tamarindo. Estos extractos o preparados pueden encontrarse fácilmente en farmacias, parafarmacias y herboristerias puesto que no son considerados como medicamentos, aunque su uso debe ser consultado previamente con el médico o el farmacéutico.

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